miércoles, 22 de enero de 2014

Capitulo III

Capitulo 3: UN NUEVO CAMBIO, EL PAIS VUELVE A LA VIDA
Su muerte conmocionó al país y aceleró el proceso de cambio que venía impulsando con su lucha política de varios años. Las protestas estudiantiles que salieron a las calles después del magnicidio terminaron convirtiéndose en el movimiento que llevó a la adopción de la Constitución de 1991 en la cual quedó recogido gran parte de su pensamiento político. El mejor homenaje que le podemos hacer hoy en día es darle cabal aplicación a estos principios que tanta sangre y dolor le causaron a Colombia.
La Constitución de 1991 marcó un hito al estructurar un nuevo andamiaje institucional, en un intento por responder a los retos establecidos por los grupos guerrilleros y el narcotráfico, ampliando los mecanismos de representación de los ciudadanos y ofreciendo mayores herramientas para demandar la acción del Estado. Aunque muchas de las reformas tuvieron el efecto deseado, como aquellas que fortalecieron el aparato de justicia, descentralizaron el poder central y limitaron el poder unilateral del Presidente, la esencia de la representación política no cambió. Por esto, a pesar de que el rol del Congreso fue, a partir de la Constitución, uno más prominente, este sigue siendo marginado de discusiones que deberían darse en las instituciones representativas de la democracia electoral.
Sin embargo, al no cambiar el sistema electoral y, por el contrario, flexibilizarlo permitiendo la participación de ciudadanos a título individual, la formación de partidos políticos con mínimos requisitos, la doble militancia y la ausencia de una restricción del número de listas por partido, el realce del Congreso no resultó en el sistema de representación deseado por los constituyentes.

En todo esto cabe recalcar el mandato del presidente Cesar Gaviria quien en su gobierno vivió una época de cambio que mejoraría al país con sus pros y contras.











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